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La batuta invisible

Escrito por Editorial Conecta

La batuta invisible
Hay un momento en todo concierto en el que se hace el silencio, acaso la primera nota de todas las que hay que escuchar en una representación musical. El recordatorio para que se apaguen los móviles ya se ha dado, las luces se amortiguan hasta ser un hilo, las conversaciones de los espectadores se arremansan, calla la orquesta y entra el maestro… o la maestra, en este caso, la directora de orquesta de renombre internacional Inma Shara (Amurrio, España, 1972). Para cuando suenan los aplausos de bienvenida, cuando parece que Inma se va a poner a trabajar, la directora ya ha tenido que pasar por todos los procesos de gestión que se pueden dar en cualquier otro ámbito empresarial. Y una vez que la música suena, Inma no va a parar de gestionar. De todo eso trata La batuta invisible.

Una directora ha de conocer cada nota de la Sinfonía nº 3 de Beethoven, mas no puede ignorar si la va a interpretar con una orquesta de capital público o privado; puede inspirarse en la vehemencia y el poder concentrado del maestro von Karajan, sin embargo ha de comunicarse con músicos menos sumisos y quizás más completos que los de otras épocas. En fin, a una directora, saber de música, se le supone, pero tiene que ser capaz de llevar su conocimiento a la realidad.

Hay que cumplir el encargo en unos plazos determinados, la producción se ciñe a un presupuesto, hay gerentes buenos y otros no tan buenos, los músicos –tal vez españoles y holandeses conviviendo en la capital de Bielorrusia- tienen ilusiones, esperanzas e incertidumbres cada día, y unas veces uno se encuentra con organizaciones donde todo fluye, y otras, donde conviene empezar de cero.

Todo esto lo explica, a partir de la experiencia propia, Inma Shara, que ha dirigido orquestas alrededor del mundo. Su pasión por la música es contagiosa, tanto, que siente el prurito de hacer las cosas bien en todo lo que le permita, en última instancia, celebrar un concierto y desear con Fausto: “Detente instante, ¡eres tan hermoso!”.

Las orquestas, como cualquier otra organización, han evolucionado con la sociedad y son menos jerárquicas que antaño. Esto, paradójicamente, reclama aún más del líder. Ya no basta con mandar, hay que armonizar. Ahora la batuta ha de ser invisible.

Descubre el primer capítulo de La batuta invisible aquí: http://www.megustaleer.com/ficha/ECN29198/la-batuta-invisible

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